Para conocer la obra de un arquitecto célebre de nuestro tiempo no tenemos más remedio que embarcarnos en tortuosos viajes con destinos, en no pocos casos, en continentes distintos. Esto convierte para el común de los mortales en virtualmente (no se tome aquí al pie de la letra) imposible llegar a conocer el grueso de la obra de uno de estos arquitectos de una sola tacada. En este sentido las ciudades han sustituido definitivamente a los arquitectos como motor del viaje en arquitectura.
Con toda seguridad el arquitecto de renombre merecedor del título de primer y más genuino arquitecto global es Le Corbusier, tito Corbu para los amigos. Desde él hasta hoy la mayor parte de los arquitectos de prestigio han firmado proyectos en lugares hasta hace no mucho recónditos e inverosímiles. Hay, por tanto, que retrotraerse a tiempos pasados para dar con autores que aún gozando de fama internacional tienen, sin embargo, su obra bastante localizada. Uno de ellos, sin duda, es Giuseppe Terragni, del cual la práctica totalidad de su obra construida se encuentra en Lombardia, más concretamente en la lacustre ciudad de Como y en Milán.